Sobre este lugar
La iglesia de San Bartolomé se alza en Alhambra, una de las poblaciones con mayor profundidad histórica del Campo de Montiel, dentro de un casco urbano condicionado por la orografía y por la superposición de culturas que han marcado este enclave desde la Antigüedad. Su emplazamiento la convierte en una referencia esencial para comprender el paisaje monumental del pueblo, ya que se sitúa en un entorno especialmente sensible desde el punto de vista arqueológico. Muy cerca de ella aparecieron togados, aras e inscripciones romanas, lo que refuerza el valor de este sector como uno de los espacios históricos más significativos de la localidad.
Los orígenes de la parroquia no pueden precisarse con absoluta certeza, aunque la tradición conservada señala que fue reedificada sobre los restos de un antiguo templo romano y que para su construcción se reutilizaron numerosos sillares de aquel edificio anterior. Su levantamiento se sitúa hacia 1217, si bien el templo fue reconstruido en varias ocasiones, de manera que su aspecto actual responde a una larga secuencia de transformaciones. Esa continuidad histórica convierte a San Bartolomé en un edificio especialmente valioso, porque resume en un mismo lugar la herencia de la antigua Laminium, la reorganización cristiana del territorio y la evolución posterior de Alhambra como villa histórica.
Desde el punto de vista arquitectónico, la iglesia presenta planta de cruz latina de una sola nave con crucero. Su portada principal, de estilo renacentista, se organiza en dos cuerpos flanqueados por pilastras y se abre mediante un arco de medio punto moldurado con un pequeño relieve en la clave. En el interior conserva dos retablos y un sagrario del siglo XV con bajorrelieve y maqueado de notable interés, además de imágenes de San Bartolomé, San Antonio Abad, San Pedro, San Pablo y la Virgen María. En la zona del altar se descubrió una cripta con varios enterramientos, mientras que al exterior destaca su torre de planta cuadrada y tres cuerpos, con cuatro campanas bien conservadas, que sustituyó a otra anterior. Todo ello hace de San Bartolomé una visita imprescindible para conocer la historia, la arquitectura y la memoria religiosa de Alhambra.
Datos de interés
